America Cuba

Moverse por Cuba

Al empezar a investigar cómo movernos por la isla vimos que teníamos dos opciones que se repetían una y otra vez: en bus, a través de la compañía estatal de autobuses para turistas Viazul o alquilando un coche.

Una vez allí descubrimos que ya había algunas compañías privadas que ofrecían servicio de transporte a un precio un poco más elevado que el Viazul, pero bastante cómodo ya fuese porque te venían a recoger al hotel, como nos pasó en Varadero, como porque nos quedaba más cerca de nuestro alojamiento, como fue el caso en La Habana. Así pues, las cosas en Cuba cambian rápidamente y puede ser que al ir haya muchos más servicios de transporte que el famoso Viazul.

Las compañías que usamos, pues, fue la empresa privada Cubanacan por un lado, con quienes hicimos 2 trayectos (La Habana-Viñales y Varadero-La Habana) y con quienes además contratamos una excursión a El Nicho, en Cienfuegos. Estuvimos bastante contentos con todos los servicios de transporte, si bien en el trayecto de La Habana a Viñales tuvimos que esperar más de lo que pensábamos.

Por otro lado, hicimos varios trayectos con Viazul. Esta empresa estatal tiene algo muy positivo, que también se extrapola a otros servicios estatales como las casas privadas donde nos alojamos, y es que el precio que pagas es el oficial. El gran problema que quizás encontramos es que no siempre la organización del transporte funciona igual o como debería. De esta manera, mientras que en nuestro trayecto de Viñales a Cienfuegos no tuvimos ningún problema, el trayecto de Cienfuegos a Trinidad fue bastante desastroso ya que había overbooking y Gaizka acabó sentado en mitad de las escaleras del bus… tampoco es nada muy grave, pero sí que en ese bus específicamente vimos que hubo alguna clase de problema. En todo caso en general el servicio fue bueno, aunque tampoco pudimos acabar de averiguar el sistema de reserva y compra de billetes: en Viñales fuimos un día antes, compramos nuestros billete y listo. En Cienfuegos lo único que conseguimos con anterioridad fue una pre-reserva el día anterior y tuvimos que comprar el billete ese mismo día con un par de horas de antelación y en Varadero ni tan solo conseguimos comprar billetes pues nos dijeron que no había en varios días y tuvimos que optar por la compañía privada.

Otro mundo aparte es el del alquiler del coche. Viendo los recorridos que tiene el bus de Víazul, junto con los horarios, etc, decidimos que para ir a los cayos y hacer una parte del recorrido de la isla, podíamos plantearnos el alquilar un coche. Es algo que solemos hacer en nuestros viajes ya que da mucha libertad a la hora de elegir trayectos, horarios y paradas, pero en este caso el precio del alquiler hizo que no hiciésemos todo el recorrido en coche y solo una parte de él.

Después de investigar varias opciones, alquilamos el coche a través de la compañía Enjoy Cuba. Primero tuvimos que hacer una solicitud a través de su página web y ellos contestaron con la tarifa a aplicar. Confirmada la reserva se paga el alquiler del coche, de tal manera que no tuvimos que pagar nada más allí. Bien, el tramite no fue muy complicado, pero el precio del alquiler nos pareció muy elevado por el coche que nos dieron (un coche normal, chino, durante una semana, con recogida en Trinidad y devolución en Varadero nos costó 413€, es decir: 59€/día). Además, hay que contar con la gasolina (no nos pareció especialmente cara), el parqueo y que el coche muy nuevo no era. De hecho, hubo momentos que dudamos si se nos iba a caer a cachos por las carreteras mal asfaltadas cubanas.

Nuestro coche de alquiler, divino él

Conducir por Cuba tiene un único peligro y es que se haga de noche porque hay muy poca o nada de iluminación y muchísima gente anda por las carreteras, hay carros con caballos, etc. que dificultan un poco la conducción. El estado de las carreteras no es muy bueno en general, pero creo que, si nuestro coche desastroso aguantó, puede aguantar cualquiera. Por otro lado, habíamos leído que lo habitual es que se pinche alguna rueda por los errajes de los caballos que se sueltan y se quedan en la carretera, pero es algo que a nosotros personalmente no nos pasó.

Lo que sí que tuvimos fue un contacto con la policía. Habíamos leído que paraban mucho a los turistas, que si pedían dinero o multaban por una tontería, etc. pero nuestra experiencia fue positiva, no nos pidieron dinero, no nos pusieron multa (y eso que nos habíamos dejado los papeles del coche en casa) y solo nos dieron un aviso porque corríamos demasiado. La policía fue amable, hubo incluso un poco de broma y en ningún momento nos sentimos intimidados, al contrario. Así pues, nuestra experiencia fue todo lo contrario a lo que nos habían indicado.

De esta manera en nuestro viaje a Cuba pudimos probar distintos medios de transporte y, en general, quedamos satisfechos con los servicios de autobús. En cuanto al alquiler de coche, si bien es cierto que fue muy caro y hay una clara mala relación calidad-precio, la libertad que nos da el poder ir a nuestro ritmo no tiene precio.

Hay otros modos de moverse por la isla, conocimos gente que estaban viajando con coches privados (tipo taxis) con un chófer que les llevaban de un pueblo a otro. De hecho, recuerdo que nos lo ofrecían por la calle, pero no tuvimos la oportunidad de vivir esta experiencia, así que no podemos decir qué tal es. También existe el tren pero no es un medio de transporte que nos llamara mucho la atención en este viaje y no tenemos mucha información.

Carretera cubana

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