¡Menudo día más surrealista!
Nos despertamos a las 6:30h de la mañana para avisar al hotel que queremos desayunar media hora más tarde, pero a su ritmo hasta las 8h no estamos listos para que el shuttle nos lleve de vuelta al aeropuerto y recoger nuestro coche de alquiler para estos días. El shuttle nos deja delante de la oficina de Europcar, pero en la de devoluciones así que nos perdemos por dentro de los parkings del aeropuerto hasta que conseguimos llegar a la oficina de recogida, no sin antes tener un momento intenso con un chico que nos quiere guiar y que nos lleva por unas escaleras no precisamente higiénicas y con olores mezclados de varias substancias líquidas y que nos pide una propina de manera poco amigable… en fin, en la oficina de recogida hay una larga cola y hasta las 9:30h no nos dan nuestro Toyota Avanza, totalmente automático y que nos descoloca bastante, lo cual hace que estemos dando vueltas por las carreteras de alrededor del aeropuerto durante un ratito. Por fin, sobre las 10h podemos considerar que estamos de camino a Sabie que en principio está a 3 horas y media pero que acaban siendo más debido a nuestras paradas en el camino, a que hay varios incendios en los campos (la gran mayoría parecen controlados: parece ser que dos veces al año se queman los campos ya que se cree, por un lado, que si se queman los campos la hierba que va a salir después es más fuerte y, por el otro, para hacer también de corta fuegos naturales) y algún que otro accidente de coche que nos deja con mal cuerpo.
Sobre las 15 h llegamos a comer a este encantador y tranquilo pueblo y parece que por fin los paisajes son más agradables y verdes. Desde esta zona empieza la Ruta Panorama que haremos mañana y que engloba toda la zona del Blyde River Canyon, a pocos kilómetros de donde estamos ahora. Después de comer en un precioso restaurante llamado Woodsman y probar el avestruz, seguimos camino hacia Graskop.

En el camino entre Sabie y Graskop están las cascadas Mac Mac que queríamos visitar, pero al llegar a la entrada pone que el horario es de 8 a 17h y son las 16:45h, así que decidimos seguir directos al alojamiento de hoy.
Bien, desde Sabie habíamos llamado a nuestro alojamiento en Graskop para avisar de la hora de llegada y nos habían dicho que tendíamos que pasar por la Oficina de Información del pueblo a recoger las llaves. Al llegar, la oficina está cerrada pero conseguimos localizar a nuestro alojamiento, donde no hay nadie en la puerta y volvemos a llamar. A los pocos minutos aparece un coche y un señor nos da unas llaves y nos informa que aunque habíamos reservado dos casitas independientes nos da una más grande…en fin, no entendemos muy bien, pero al final resulta que nos toca compartir una noche más y aunque no nos importa, no es lo que habíamos reservado. Al llegar al interior de la casa hace bastante frío y hay varias mini cucarachas…sin nadie a quien llamar decidimos que es buen momento para tomarnos un par de botellas de vino y reírnos del día de hoy, que entre los kilómetros en coche, las experiencia en las escaleras de aeropuerto, campos quemados, cucarachas y accidentes de coche…mejor tomarse las cosas con humor y a seguir 😊.