Sobre las 8 de la mañana salimos en dirección a la zona de Waterfront, el puerto de la ciudad. En primer lugar deciros que no podemos salir antes porque no amanece hasta las 7:45h y queremos ir andando hasta la oficina de venta de billetes de la Robben Island, lugar donde Nelson Mandela estuvo encarcelado durante la época del Apartheid. Ayer estuvimos mirando billetes para hacer la excursión, que dura 4 horas y hay varias salidas, pero no había disponibilidad por Internet, así que decidimos probar suerte yendo directamente a la taquilla…pero no. Así que si queréis ir a la isla donde estuvo encarcelado Nelson Mandela comprad las entradas con antelación.
Como tampoco podemos subir a la Table Mountain (el funicular está cerrado por mantenimiento y subirlo a pie nos ocuparía el único día que estamos en la ciudad), decidimos ir a la Oficina del Bus Turístico e intentar hacer alguna ruta para conocer el Jardín Botánico de Kirstenbosch y los viñedos de Constantia.
La Oficina del bus turístico se encuentra también en la Waterfront, al lado del Food Market y el Acuario. Decidimos comprar un billete que por R445/persona nos incluye el acceso al bus durante 24 horas y entrada gratis a 3 atracciones (como el Jardín, los viñedos y otra a nuestra elección que va a ser la Cape Wheel, la inmensa noria que hay en el propio puerto).

Nuestra primera parada es el Jardín Botánico de Kirstenbosch. Este inmenso jardín botánico (el mayor del país) fue creado en 1913 y reúne un gran número de plantas de la zona del cabo con más de 7000 especies. En nuestro caso hicimos un itinerario que nos permitió recorrer el Canopy Tree Walkway, con sus increíbles pasarelas a 4 metros de altura. Hay varios recorridos según el tiempo que se tenga. Nosotros estuvimos alrededor de 2 horas y solo vimos una pequeña parte del Jardín. Si no se va con la entrada que nosotros compramos, el precio es de R70/adulto, R40/estudiante y R20/niños de 6 a 17 años. Los horarios de apertura son a las 8h y el cierre a las 18h en invierno y 19h en verano.

La segunda parada del recorrido es el Viñedo Groot Constantia. Esta finca vinícola, fundada en 1685, es la más antigua del país. El vino sudafricano, aunque poco conocido en Europa, es muy famoso en otras partes del mundo y de una calidad muy buena, así que ya que todos nuestros planes en Ciudad del Cabo se han ido un poco al traste…¿qué mejor que hacer una visita y probar algunos de sus vinos? Con la entrada del bus turístico tenemos acceso al museo de la finca y a una pequeña visita a la bodega con una cata de cinco vinos para terminar. La verdad es que disfrutamos muchísimo de esta experiencia, no solo por los buenos vinos si no por el espectacular paisaje que a veces nos hace preguntarnos si realmente estamos en África. Para visitar esta finca sin la entrada que teníamos incluida en el bus turístico hay que contar en desembolsar R105/persona y que no se puede comprar ninguna entrada más tarde de las 14:30h (siendo el último tour hasta las 16 horas).
Cuando son las 15 horas volvemos con el bus hacia Cape Town y la vuelta se nos hace eterna…nuestra intención es llegar con suficiente luz para visitar el famoso barrio de las casitas de colores de Bo-kaap, pero para cuando llegamos a la parada que nos toca son casi las 17 horas y en la propia oficina nos indican que de ninguna manera es una buena hora para ir a visitar el barrio… así que ya que estamos en la Long Street (la calle más comercial y de las más pintorescas de la ciudad) y nuestros planes se han vuelto a truncar…decidimos tomarnos unas cervecitas locales y ver qué hacemos, porque volver a estar horas a casa nos parece un poco triste. Finalmente decidimos tomar un Uber hasta la Waterfront, donde hay un enorme centro comercial y gastar nuestro último billete del bus turístico en la Noria. Por la noche Waterfront se transforma en un lugar lleno de luz y música, con muchísima gente por la calle y cenando en sus restaurantes. Después de un largo “paseo” con la noria, vamos a cenar a un restaurante del centro comercial y con las compras de supermercado ya hechas otro Uber nos devuelve a casa.

Día extraño en Ciudad del Cabo ya que en realidad no hemos podido hacer casi nada de lo que queríamos y el que anochezca tan pronto nos limita muchísimo. Lección aprendida: si queréis disfrutar de esta ciudad tened en cuenta en que época vais, comprad con antelación las entradas y… ¡dedicadle mínimo dos días enteros!
