Nos levantamos a las 5 de la mañana para ir a la plaza del pueblo desde donde sale nuestro ViaAzul dirección Cienfuegos. Salimos a las 6:45 y tras un trayecto bien tranquilo, llegamos a Cienfuegos a las 14:30h. En la estación nos espera un señor con un cartel con nuestros nombres, ya que hemos reservado previamente una habitación y nos lleva en bicitaxi hasta la casa de Marisela (25 CUC/noche).
Cienfuegos es la capital de provincia del mismo nombre y fue fundada en 1819 por colonos franceses, lo cual la hace distinta al resto de ciudades coloniales que hay por toda la isla. Su ubicación en una bahía, la hace muy agradable ya no solo para recorrer la parte más histórica sino también para desconectar paseando por su malecón o por la increíble avenida llamada Paseo del Prado. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2005.
La mujer de la casa donde nos alojamos, Marisela, es encantadora y sonriente y nos da una gran habitación con cocina. Nuestra primera intención era quedarnos una sola noche, pero Gaizka ha visto una excursión a El Nicho, así que al final nos quedamos 2 noches. Con el mapa que nos da Marisela nos dirigimos a la empresa privada Cubanacan para informarnos de los precios y salimos de su oficina con una excursión a El Nicho para mañana por la mañana (35 CUC, transporte, entrada y comida).

De vuelta a casa, paseando por las increíbles casas de estilo francés de Cienfuegos, le pedimos a Marisela algún contacto para dormir en Trinidad y después de una buena ducha salimos a pasear por las amplias calles hasta llegar al parque José Martí, que es sin duda una de las plazas más majestuosas que hemos visto por ahora en Cuba, con el impactante Teatro Tomás Terry de finales del siglo XIX, y la Catedral de la Purísima Concepción, entre otros edificios. También es el punto Wifi y después de una conexión poco exitosa, cenamos una pizza y a dormir…
